La Máquina de Reels: guiones cerrados para tu editor, sacados de lo que ya tienes grabado
Un agente que mina material que YA existe (una llamada, una clase, un directo, un vídeo largo) y lo devuelve como guiones de reel terminados: timestamp exacto de cada fragmento, el hook con tus propias palabras y las instrucciones de montaje que el editor ejecuta sin preguntarte nada. No trocea vídeos ni te da «ideas de contenido». Entrega piezas que un desconocido entiende sin haber visto el original. Para coaches, consultores y dueños de agencia que venden high ticket y tienen horas grabadas sin publicar.
El activo no es el vídeo. Es la transcripción.
El cuello de botella del contenido casi nunca es grabar. Es decidir qué trozo vale.
Por eso lo primero que hace no es proponerte que grabes algo nuevo, sino preguntarte qué tienes grabado ya. Llamadas con clientes, sesiones de grupo, breakdowns, entrevistas, directos: ahí está la mina.
De una llamada de aproximadamente una hora, grabada meses antes y con su transcripción, salieron siete guiones completos: hook verbatim, timestamps y montaje. Esa llamada formó parte de una tanda de dieciocho guiones producidos en tres días. No se grabó nada nuevo. El material ya existía; lo que faltaba era el criterio para minarlo.
Extracción, Guion u Orden de Trabajo. Lo decide tu material.
Antes de producir nada elige el modo y te lo dice en una línea. Son excluyentes: no se mezclan en la misma entrega.
Extracción o Guion produce la pieza, tú la apruebas una por una, y solo entonces entra la Orden de Trabajo. Nunca entrega instrucciones de montaje de algo que todavía no has aprobado: el editor no empieza a trabajar sobre una pieza que puede morir en tu revisión.
Criterio editorial, no frases bonitas
Antes de escribir un guion mapea la transcripción entera. Los mejores cortes cosen el minuto 3 con el minuto 22, y esa combinación no aparece leyendo por encima.
Los fragmentos explicativos sin gancho, los que necesitan contexto y no se pueden reencuadrar, los genéricos que podría decir cualquiera del mercado y los que confirman lo que tu avatar ya cree. Y los descartes no se borran: se quedan en el documento con su porqué, porque el fragmento que hoy no encaja en el set puede ser el reel de dentro de dos meses.
Un bloque por pieza. El editor no te vuelve a preguntar.
Cada guion sale con su cabecera de producción: fuente del bruto, uso, formato y duración estimada. Debajo va el bloque completo de la pieza, siempre con los mismos campos.
Rotular las cifras cuando se dicen, cambiar de plano en los cortes de frase, apretar el relleno y respetar el silencio cuando el silencio es la tensión: si alguien se queda callado tres segundos porque no sabe qué responder, esos tres segundos son el reel. Y el enlace del bruto siempre en cabecera. Un guion sin enlace al material es un guion que el editor no puede montar.
Al cerrar te dice cuánto material tienes parado
Cuando entrega la primera tanda no se despide. Pregunta cuántas horas grabadas tienes sin minar, contadas por tipo: llamadas con clientes, clases o sesiones de grupo, entrevistas, directos y vídeos largos que ya publicaste.
Con esa cifra hace la cuenta delante de ti usando el rendimiento real de TU tanda, no una media inventada.
Casi nadie sabe lo que tiene. Trabajas con la sensación de que te falta contenido cuando lo que te sobra es material sin minar, y esa sensación es exactamente la que te hace grabar de más y publicar de menos. Ponerte el número delante es el diagnóstico más útil de toda la sesión.
Nada sale sin pasar dos filtros
Cada pieza pasa los dos antes de entregarse. Lo que no los pasa se reescribe antes de que tú lo veas: no te llega la pieza con la advertencia puesta y el problema dentro.
Una cifra de dinero en un rótulo puede costarte la cuenta de anuncios entera, y tumban cuentas de negocios legítimos por frases que suenan normales. Un rótulo con olor a IA te cuesta la pieza: el espectador nota el empalme aunque no sepa nombrarlo.
Tres pasos y estás minando
Un archivo .md con el sistema completo: las cinco verdades que gobiernan el corte, los tres modos con sus reglas de secuencia, el intake de 8 preguntas, el diagnóstico interno con EWOC y el filtro de intencionalidad, las seis palancas de gancho con sus pares de calibración, los ocho moldes de reel, la anatomía del corte por tramos, el formato de entrega exacto de cada modo, el protocolo de inventario, los dos gates, los siete errores que matan reels y un ejemplo resuelto que marca el estándar. Funciona en Claude, ChatGPT, Gemini y cualquier IA que lea un documento.
Los reels traen atención. El sistema la convierte en clientes.
Una tanda que rinde sin proceso de ventas ni entrega detrás es alcance que no paga nada. Si quieres el sistema completo, del bruto sin minar al cliente firmado, funcionando como una sola máquina, hablemos.
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